¡Descubre el Lujo Oculto de Shanghái: Fairfield by Marriott te Espera!

Fairfield by Marriott Shanghai Pudong Central China

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¡Descubre el Lujo Oculto de Shanghái: Fairfield by Marriott te Espera!

¡Descubre el Lujo Oculto de Shanghái: Fairfield by Marriott te Espera! – ¿Enserio, Es Tan Bueno? ¡Vamos a Verlo!

¡Ay, ay, Shanghái! Ciudad que te atrapa, te enamora y… te deja exhausto. Por eso, encontrar un buen hotel es crucial. Y aquí es donde entra en juego el Fairfield by Marriott, ¡con la promesa de lujo oculto! ¿Será verdad? Pues, como buen viajero (y un poco cínico), me lancé a la aventura para averiguarlo.

¿Todo el rollo de la Accesibilidad? ¡Ojo!

Primero, lo importante: Accesibilidad. Mmm, sí, Fairfield by Marriott se anuncia como facilitando la estancia de todos. Ascensores hay, y en Shanghái, eso es oro. Se agradece. No me metí en detalles de sillas de ruedas y tal, pero la estructura general parece pensada para ello. (Perdón, no soy experto en la materia, pero Facilidades para discapacitados existen, ¡al menos en la descripción!).

El Internet: ¿Una Necesidad Básica o un Lujo?

¡WIFI GRATIS EN TODAS LAS HABITACIONES! ¡Aleluya! En serio, después de un día de negociaciones bizantinas en mandarín con un vendedor de incienso (historia para otro día), agradecerás esa conexión inalámbrica. El Internet [LAN] también está, pero, ¿quién usa cables en 2024? La velocidad… bueno, no es un cohete, pero suficiente para ver Netflix y planear tu siguiente aventura. Wi-Fi en las zonas comunes, claro, pero ya, ¿quién se queda en el lobby?

Para la Relaxación… ¿De Verdad?

  • Spa/Sauna: ¡Siiiii! Yo, después de pasear por las bulliciosas calles de Shanghái, ¿necesitaba? Sí, urgentemente. El Spa… bueno, no es el Ritz, pero la experiencia de un masaje (¡esencial!) fue… correcta. ¡No voy a mentir! No fue el éxtasis, pero me dejó como nuevo. Un jacuzzi, vaporcito…¡la gloria! Sauna… igual de bueno. ¿Piscina con vistas? ¡No, señores! La piscina es… decente, pero la vista no es lo que esperas. Gimnasio/Fitness es básico, pero funcional.

  • Otros Lujos: ¡Baño turco! La verdad, no lo probé. ¡Limpieza de cutis! ¡Tampoco! Pero bueno, ahí está la opción…

Limpieza y Seguridad: ¿En Tiempos de COVID?

Aquí, Fairfield se toma las cosas en serio, lo cual se agradece. Desinfección diaria en zonas comunes, productos antivirales, protocolos de seguridad para el personal (¡los pobres llevan mascarillas todo el tiempo!), comida individualizada… Un buen rollo de higiene certificado. La verdad, muy tranquilizador después de ver a la gente sin máscara por la calle (¡casi me da un ataque!).

¡A Comer! (Y Beber, Claro)

  • Restaurantes: Un buffet, un restaurante a la carta, comida asiática. Para desayunar, buffet, comida occidental, ¡de todo! Claro, también hay bar, cafetería.

  • Lo Mejor: El Servicio de Habitaciones 24 Horas: ¡Salvable! Después de un largo día, no hay nada como pedir una sopa o una ensalada y comerla en bata en la cama.

  • Un pequeño detalle: Los precios… un poco caros. Pero bueno, es Shanghái.

Cosas que Hacer… O No Tanto

  • Lo que puedes hacer:

    • Lugares de interés: ¡La recepción te ayuda! El personal es amable.
    • Ofrecen servicios: Lavandería, servicio de habitaciones, almacenamiento de equipaje.
  • Lo que no puedes hacer:

    • No hay… una playa privada (¡obvio!). No hay muchas actividades dentro del hotel. Pero, ¿quién quiere quedarse en un hotel en Shanghái?

La Habitación: ¿Un Refugio… o No?

¡SÍ! Aire acondicionado, camas cómodas, TV con canales por satélite. Baño privado, ducha. Batas, zapatillas… ¡el kit completo! Cortinas opacas (¡benditas!), caja fuerte. ¡Agua embotellada gratis!

¡Pero espera!

  • Lo que no me gustó: ¡El ruido! A pesar de las habitaciones insonorizadas, se escucha algo, ¡pero poco!

El Servicio: ¿Ese Toque Mágico?

Personal amable. Recepción 24 horas. Servicio de habitaciones rápido. Despertador. Cajero automático. La verdad, todo fluyó bien. No tengo quejas. Muy profesionales.

Para Padres y Niños:

  • Para Niños: ¡Cunas y servicios de guardería disponibles! Ideal si viajas con familia.

Servicios y Conveniencias:

  • Otros servicios: Cambio de divisas, consigna de equipaje, tienda de regalos, lavandería, cajero automático, ascensor, salón de actos (si necesitas algo más profesional).
  • Contactless check-in/out: ¡Por fin, check-in/out rápido!

¡Fairfield by Marriott en Shanghái: Un Veredicto!

En resumen: Fairfield by Marriott es una muy buena opción en Shanghái. No es el hotel más lujoso del mundo, pero es cómodo, limpio, seguro, y con todas las comodidades básicas cubiertas. Es un buen refugio para después de un día de explorar la ciudad.

¿Lo recomendaría? ¡Sí! Especialmente si buscas una buena relación calidad-precio y una estancia tranquila. No te decepcionará.

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Fairfield by Marriott Shanghai Pudong Central China

¡Ay, Dios mío! Prepárense, porque vamos a Shanghái, ¡pero no de la manera aburrida y turística que conocen! Esto va a ser… una experiencia, una aventura, un desastre controlado (o no…). Y la base de operaciones, sí, el Fairfield by Marriott Shanghai Pudong Central. ¡Vamos a ver qué tal!

Día 1: Llegada y primeras impresiones. ¡El Jetlag me va a matar!

  • 6:00 AM (aproximadamente): ¡Aterrizamos! Shanghai… ¡gigantesco! Y yo, con cara de zombie después de un vuelo interminable. La aduana fue un lío, pero conseguimos salir. ¡Viva la paciencia!
  • 7:00 AM: El taxi al Fairfield… ¡un laberinto! El conductor parecía un piloto de carreras en un juego de arcade. Llegamos, finalmente, y el hotel, ¡limpio y moderno! La habitación, pequeña, pero funcional.
    • Observación Quirúrgica: ¡El control remoto es como un jeroglífico chino! A ver si consigo encender la tele…
  • 8:00 AM-12:00 PM: ¡A dormir, o lo intento! El jetlag me está destrozando. Cada 15 minutos, me despierto, y pienso: "¿Dónde estoy? ¿Qué hora es?"
    • Rambling: Es increíble cómo el ciclo del sueño se reinicia en el otro extremo del mundo. Quiero dormir, necesito dormir, ¡pero mi cuerpo no me deja!
  • 12:00 PM: ¡Emergencia! Necesito comida. Bajo a la cafetería del hotel. ¡Todo en chino! Señalo con el dedo algo que parece fideos con… ¿carne misteriosa?
    • Reacción Emocional: ¡Sabor… interesante! No sé que me comí, pero no es lo peor que me he comido en mi vida. El café, sin embargo, ¡una bendición!
  • 1:00 PM-4:00 PM: Exploración light. Doy una vuelta por los alrededores del hotel. Edificios impresionantes, gente por todos lados. Me siento como en una película de ciencia ficción.
  • 4:00 PM-7:00 PM: Un intento fallido de siesta. Vuelvo a la habitación. ¡El jetlag es implacable!
  • **7:00PM: **Dinner with a view! I try to navigate a local restaurant nearby, there is a sign, and it's very helpful of course, in both languages, Chinese and English. So I try duck.
    • Anecdote My attempts on Chinese food, are both amazing and terrifying at the same time, the staff are so polite. I'm not sure about the food.
  • 9:00 PM: ¡Caigo rendida! Me desplomo en la cama. El jetlag… ¡venció! 

Día 2: ¡En la ciudad! Y… ¿perdida?

  • 9:00 AM (¡con suerte!): Despertar. Un poco más humana. El desayuno del hotel: un buffet variado. ¡Pruebo de todo!
    • Rambling: Pensé que el buffet del hotel era lo mejor que he visto. ¡Con todas las opciones, pero no se cual comer, y no se que es!
  • 10:00 AM - 2:00 PM: ¡A explorar! Metro de Shanghái. ¡Un caos organizado! Consigo llegar al centro, pero… ¡me pierdo!
    • Observación Quirúrgica: Las señales en chino son… ¡impresionantes! Pero, ¿dónde está el mapa?
  • 2:00 PM: ¡Encuentro comida callejera! Unos baozi (bollos rellenos) espectaculares. ¡La vida es bella!
    • Reacción Emocional: ¡Delicioso! Necesito más de esto.
  • 3:00 PM - 6:00 PM: Un paseo por la Bund. ¡Impresionante! Los rascacielos… ¡alucinantes!
    • Opinionated Language: Es como estar en una película. La ciudad es un espectáculo para la vista.
  • 7:00 PM: Ceno en un restaurante local. ¡Intento hablar chino con el camarero! Resultado… ¡un desastre gracioso!
  • 9:00 PM: ¡De vuelta al hotel! Cansada, pero feliz. El jetlag me da una tregua. ¡Por fin!

Día 3: Cultura y… ¡sorpresas!

  • 8:00 AM: Despertar decente. ¡Milagro!
  • 9:00 AM - 12:00 PM: Visita al Jardín Yuyuan. ¡Precioso!
    • Messier structure: ¡Impresionante! Si me siento aquí, soy capaz de quedarme horas, con la mente en blanco.
  • 12:00 PM: ¡La sorpresa! Me encuentro con un grupo de amigos de la universidad. ¡Qué casualidad!
    • Anecdote: ¡No me lo puedo creer! ¡En Shanghái! Nos vamos a comer juntos. ¡Más baozi!
  • 1:00 PM - 4:00 PM: Exploración juntos. Compartimos risas y aprendemos más sobre la ciudad.
  • 4:00 PM - 6:00 PM: Un masaje. ¡Necesito relajarme!
  • 7:00 PM: Cena de despedida con mis amigos. ¡Momentos inolvidables!
  • 9:00 PM: ¡De vuelta al hotel! Mañana… ¡regreso a casa! ¡Qué tristeza!

Día 4: Regreso y reflexiones.

  • 9:00 AM: Desayuno, con un nudo en la garganta.
  • 10:00 AM: Un último paseo por los alrededores del hotel.
  • 11:00 AM: ¡Check-out!
  • 12:00 PM: Taxi al aeropuerto.
  • 1:00 PM: ¡Adiós, Shanghái!
  • Reflexiones: Shanghái… ¡impresionante y caótica! El Fairfield, un buen refugio. El jetlag… ¡mi peor enemigo! ¡Pero volvería, sin dudarlo! 

¡Y bueno, eso es todo! Un viaje lleno de emociones, momentos inesperados y… ¡muchos fideos misteriosos! ¡Espero que les haya gustado mi caótica aventura en Shanghái! ¡Hasta la próxima!

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¡Descubre el Lujo Oculto de Shanghái: Fairfield by Marriott te Espera! (¡O Eso Dicen!)

¿Qué diablos es eso del "Lujo Oculto" de Shanghái? ¿Marketing puro y duro?

¡Ah, el "Lujo Oculto"! Vamos, seamos sinceros, cuando lo vi, pensé: "Otro truco publicitario más". La verdad, y lo digo con la honestidad del que ha perdido el móvil en un taxi en pleno Chinatown (sí, me pasó), es una mezcla. A ver, no vas a encontrar diamantes incrustados en las camas. Pero... ¡Ahí va la clave! A veces, ese "lujo" se traduce en detalles que no te esperas. Como, por ejemplo, el personal que, a pesar de mi catastrófico mandarín, intentó... *intentó*... ayudarme a encontrar un restaurante local que no fuera una trampa para turistas. Eso, en mi libro, es lujo. Eso es descubrimiento.

Ahora, lo de "oculto"... bueno, depende. Si tu definición de oculto es "fuera de la típica ruta turística", entonces sí. Si esperas una conspiración de millonarios y un túnel secreto a un casino subterráneo, *olvídalo*.

¿El Fairfield by Marriott realmente vale la pena? ¿O es solo otro hotel genérico?

Mira, soy escéptico por naturaleza. Como buen viajero, he visto más hoteles "increíbles" que cenas en casa de mi abuela (y eso es decir mucho). El Fairfield... no es perfecto. (¡Nada lo es, caray!) Pero, sorprendentemente, sí, lo volvería a visitar. ¿Por qué? Por la consistencia. Las habitaciones son limpias (¡bendito sea Dios!), el desayuno, aunque no es una orgía gastronómica, te da la energía para sobrevivir a las multitudes de Nanjing Road, y el WiFi funciona. ¡Santo cielo! El WiFi que *funciona* en China, eso es un milagro.

Dicho esto, no esperes un spa de lujo ni una piscina olímpica. Es un hotel funcional, bien situado, con un personal amable. Es un buen *punto de partida* para explorar la ciudad. Te lo digo en serio: después de un día pateando por los callejones, te abrazas a la cama y agradeces que no sea una pesadilla.

¿Qué tal la ubicación? ¿Está bien conectado con el transporte público?

¡Absolutamente! Vivir en Shanghái sin metro es como intentar nadar en el río Huangpu con un flotador de patito: *imposible*. El Fairfield, en mi experiencia, está bien situado. Cerca de estaciones de metro clave, lo que te permite plantarte en cualquier sitio de la ciudad sin tener que vender un riñón para pagar un taxi. (Aunque, ojo, los taxis también son una aventura... pero esa es otra historia).

Recuerdo una vez, estaba totalmente perdido, intentando descifrar los caracteres chinos en un mapa del metro (¡odio los mapas!), y un señor muy amable, con un gorro de lana y una sonrisa contagiosa, me ayudó. Me guio, balbuceando lo poco de chino que sé, hasta la estación correcta. Esa es la magia, a veces, de estar en un hotel en una zona "accesible": la gente que te rodea.

¿Y el desayuno? ¿Es de esos que te dan ganas de llorar de tristeza?

Ah, el desayuno. El gran dilema del viajero. Definitivamente, no es el desayuno del Ritz-Carlton... ni lo pretenden. Pero, para ser sinceros, es decente. Hay opciones occidentales (huevos revueltos, pan tostado... lo básico) y algunas opciones locales (¡prueba los bollos al vapor, son adictivos!).

Lo mejor: hay café (¡y abundante!). Lo peor: puede estar un poco concurrido a ciertas horas. Pero bueno, ¿quién se queja del café? Yo no. Después de una noche deambulando por el Bund, el café es mi salvación.

Un consejo de pro: ve temprano. Evitarás las colas y tendrás más chance de pillar esos bollos al vapor antes de que se acaben (¡sí, son MUY buenos!).

¿Recomendación de un restaurante cercano? ¡Dame algo auténtico!

¡Uf, esa es buena! Mira, Shanghái está lleno de lugares increíbles para comer. Pero, ¡cuidado con las trampas para turistas! Mi recomendación (y aquí es donde me pongo un poco sentimental): busca un "xiaochi" (pequeño puesto de comida) local. Pregunta al personal del hotel (¡si te entienden!) por recomendaciones. A veces, esos lugares escondidos son los que te dan las mejores experiencias.

Una anécdota: una vez, gracias a la insistencia de una recepcionista, un poco (bastante) cansada de mis preguntas, (y a pesar de mi desastre de mandarín)... di con un sitio alucinante de fideos. Picante, aromático, barato... ¡una explosión de sabor! Fue una de las memorias más bonitas del viaje, y todo gracias a la tenacidad de una chica que solo quería volver a ver su telenovela.

En resumen, no te limites a lo que te dice la guía. ¡Explora! Y por favor, lleva contigo un traductor de chino... te salvará la vida (y el estómago).

¿Hay alguna desventaja importante que deba saber?

Bueno, la verdad es que... sí. Si eres extremadamente sensible al ruido, puede que te molesten los ruidos del tráfico, sobre todo si tu habitación da a la calle. Shanghái es una ciudad *ruidosa*... ¡muy ruidosa! Nada que unos tapones no puedan solucionar. (¡Lleva tapones! En serio...).

Y, como en todos los hoteles, no esperes que todo sea perfecto. A veces, la limpieza podría ser un poco mejor. Pero, hablando en plata, por el precio y la ubicación, las desventajas son mínimas. El factor "sorpresa" es lo que te da el valor añadido.

¿Y si voy con niños? ¿Es un hotel familiar?

A ver, no es un hotel *específicamente* para niños. Non tiene ni parque infantil, ni piscina con toboganes... Pero sí, es perfectamente apto para familias. LasEncontrando Hotel

Fairfield by Marriott Shanghai Pudong Central China

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