¡Invierno en Moscú? ¡Reserva tu suite en el Hotel Winterfell y vive la fantasía!
¡Ay, Dios mío, a ver si me aclaro con esto! Review de hotel, ¿eh? ¡Pero a fondo, eh! ¿Y con el SEO y todo? ¡Madre mía! Bueno, allá vamos, que me voy a dar un paseo por este hotel, como si fuera un detective… pero con un poco más de… desorden.
¡Bienvenidos a … (Imaginen el nombre del Hotel aquí)!
¡Accesibilidad! (Porque, claro, lo primero es lo primero… y luego, el café): A ver, ¿qué tenemos aquí? Wheelchair accessible… ¡Perfecto! Pero, ¿y el resto? ¿Ascensores, rampas por todas partes? Porque, ¿sabéis qué? Una vez estuve en un hotel "accesible" y tuve que subir un par de escalones para llegar al… ¡al ascensor! ¡Un chiste! Así que, Facilities for disabled guests es crucial. Y me pregunto, ¿están los restaurantes y bares, On-site accessible restaurants / lounges, correctamente adaptados también? ¡Es que no quiero acabar en un restaurante al que solo se puede acceder por teletransporte! Y, hablando de bares…
Internet, ¡bendito Internet! Free Wi-Fi in all rooms! ¡Aleluya! Porque, ¿a quién no le gusta trabajar en pijama mientras se come un cruasán? Pero, ¿y en las zonas comunes, Wi-Fi in public areas? Porque, a veces, quieres posturear un poco y trabajar desde la terraza… o simplemente hacer un face time con la abuela y que te diga que te ves como un pincel! Internet, Internet [LAN]… ¿En 2024? Mmm, bueno, para los nostálgicos, supongo… y Internet services en general, ¿qué ofrecen? ¿Impresión, acceso a periódicos digitales? ¡Importante!
"Cosas que hacer" y "Formas de relajarse" ¡Aquí viene lo bueno! Things to do, ways to relax… ¡A ver! Pool with view… ¡Me encanta! Imaginarme tumbado, con un cóctel en la mano y una vista que te deja sin aliento… o al menos, sin ganas de volver al trabajo. Swimming pool [outdoor], Swimming pool. ¡Doble piscina! ¡¡Bien!! Spa, Spa/sauna, Sauna, Steamroom… ¡Oh, sí! ¡Masajes y relax! Massage, Body scrub, Body wrap… ¡Que me dejen como nuevo! Aunque, ¿sabes qué? Una vez me hice un body wrap y me dio un poco de claustrofobia. ¡Como estar envuelto en una momia! No, no, no, prefiero un buen masaje. Y Fitness center, Gym/fitness… Vale, para los que quieran, pero, ¿sabes qué? Yo ya hago ejercicio subiendo las escaleras del metro… ¡Eso cuenta, ¿no?!
¡La limpieza y la seguridad, que no falte! Cleanliness and safety … ¡Fundamental! Anti-viral cleaning products, Hand sanitizer, Daily disinfection in common areas, Physical distancing of at least 1 meter… Vale, vale, me tranquiliza un poco. Rooms sanitized between stays… ¡Perfecto! Y, ¿cómo se protegen del COVID? Porque eso es importante.
¡Comida, bebida, y más comida! Dining, drinking, and snacking… ¡Mi parte favorita! Breakfast [buffet], Breakfast in room, Breakfast service… ¡Un buen desayuno es la clave de la felicidad! Y si me lo traen a la cama, ¡ya ni te cuento! A la carte in restaurant, Buffet in restaurant. International cuisine in restaurant. ¿Y qué tipo de cocina tienen? Asian cuisine in restaurant! ¡Me encanta! Y, Vegetarian restaurant, ¡bien por los vegetarianos! Bar, Poolside bar, Coffee/tea in restaurant, Coffee shop, Snack bar, Restaurants, Room service [24-hour]… ¡No me puedo quejar, eh! Aunque, una vez en un hotel, me pedí un sándwich a las 3 de la mañana y parecía que lo habían hecho con las sobras del día anterior… ¡Eso fue un horror! Happy hour… ¡No puedo opinar!
Servicios y comodidades (¡y más!) Services and conveniences… ¡Un montón! Air conditioning in public area… ¡Imprescindible! Cash withdrawal, Currency exchange, Concierge, Doorman, Elevator, Laundry service… ¡De todo! Business facilities: Para hacer negocios. Meetings, Meeting/banquet facilities, Indoor venue for special events, Outdoor venue for special events, Meetings, Seminars, Audio-visual equipment for special events, Projector/LED display, Xerox/fax in business center… ¡Con esto y un bizcocho! Food delivery, Gift/souvenir shop, Safety deposit boxes, Luggage storage… ¡Vamos, casi un pueblo!
¡Para los niños! For the kids… ¡Importante si viajas con los peques! Babysitting service, Family/child friendly, Kids facilities, Kids meal, ¿Hay algo planeado para ellos?
¡Acceso! Access … ¿Cómo es el acceso al hotel? ¿Fácil, complicado? CCTV in common areas, CCTV outside property… Más seguridad, ¡siempre bien!
¡Check-in/out! Check-in/out [express], Check-in/out [private]… ¿Rápido o con mimo? Depende del día y de las prisas!
¡Decoración, ambiente! Room decorations… ¡Ahhhhhh! ¿Qué tal las habitaciones? ¡IMPORTANTE!
¡La habitación! Available in all rooms… ¡A ver, a ver! Air conditioning… ¡Básico! Additional toilet, Alarm clock, Bathrobes, Bathroom phone, Bathtub, Blackout curtains, Desk, Extra long bed, Free bottled water, Hair dryer, High floor, In-room safe box, Interconnecting room(s) available, Internet access – LAN, Internet access – wireless, Ironing facilities, Laptop workspace, Linens, Mini bar, Mirror, Non-smoking, On-demand movies, Private bathroom, Reading light, Refrigerator, Satellite/cable channels, Scale, Seating area, Separate shower/bathtub, Shower, Slippers, Smoke detector, Socket near the bed, Sofa, Soundproofing, Telephone, Toiletries, Towels, Umbrella, Visual alarm, Wake-up service, Wi-Fi [free], Window that opens. ¡Todo a mano! ¡Espero que no me toque una habitación con vistas al aparcamiento! ¡Eso sí que sería un bajón!
¡Más cositas! Pets allowed… ¿Aceptan mascotas? ¡Perfecto!
¡Mi Verificación!
Bueno, bueno. Después de este torrente de información (y divagaciones), creo que estamos listos para (¡Imaginen el Nombre del Hotel!). Parece que tienen casi todo lo que un viajero (un poco exigente) podría desear. Accesibilidad parece buena, ¡perfecto! Wifi es gratis y en todas partes. La opción de Spa/sauna, Fitness center, la piscina… ¡me convencen! ¡Y la comida! ¡Con ganas de probar ese Asian cuisine! La limpieza y seguridad, parecen estar en orden.
Pero, a ver… ¿No hay algún pero? ¡Claro que sí! Siempre lo hay. ¿Y si el desayuno buffet es un poco… soso? ¿Y si el gimnasio huele a sudor? ¿Y si la vista de la piscina no es tan espectacular como prometen? ¡Puntos que hay que averiguar!
¡La gran Oferta!
¡Oye, tú! ¡Sí, tú que estás leyendo esto! ¿Te apetece una escapada? ¿Necesitas un respiro? Pues, ¡prepárate para (¡Imaginen el Nombre del Hotel!)! Un hotel que combina la elegancia con la comodidad, el relax con la aventura (sí, aunque sea la aventura de ir a la piscina).
¿Qué puedes esperar?
- Un oasis de tranquilidad: Olvídate del estrés y sumérgete en el ambiente relajante de su spa, sala de vapor, o simplemente,
¡Ay, Dios mío! ¿Viajar a Rusia? ¡En invierno! Con el Hotel Winterfell en Taganskaya Square como base… ¡Vaya reto! Pero, bueno, vamos a ver qué sale de esta locura. Aquí va, como si un amigo te lo contara, sin filtro:
Día 1: La Llegada… y el Choque Cultural.
- Mañana (¡Ay, la mañana!): Aterrizamos en el Aeropuerto Internacional de Sheremetyevo. ¡Frío, frío, y más frío! El primer impacto es el idioma. ¡Cirílico! Me siento como un extraterrestre. La aduana… un poco desorganizada. La oficial, una mujer con una cara de pocos amigos, me mira como si fuera a robarle el alma. (Espero que mi pasaporte no esté arrugado).
- Traslado al Winterfell: El taxi… ¡una experiencia! El conductor, un tipo con pinta de haber visto más de lo que debería, no hablaba ni una palabra de inglés. Pero, al final, llegamos al hotel. El Winterfell… ¡parece sacado de una revista! Lujoso, pero un poco… como frío, ¿sabes? (En todos los sentidos). Ya veré si el ambiente me conquista.
- Tarde: Check-in. La recepcionista, más amigable que la de aduanas, pero igual de seria. La habitación… preciosa, pero un poco pequeña para el precio. ¡Y el baño! ¡Con suelo radiante! ¡Para que no te congeles los pies! Dejo las maletas y salgo a explorar.
- Exploración "relativamente" cercana: Taganskaya Square. Me pierdo, claro, y en mi "excelente" ruso (que se limita a "hola", "gracias" y "perdón") pregunto por la estación de metro. Un anciano con un gorro de piel me señala en la dirección opuesta. ¡Perfecto! Me re-oriento.
- Cena: El hotel tiene un restaurante. Para no aventurarnos tanto el primer día. La sopa borsch… ¡buenísima! El camarero, un chico majo, me intenta enseñar algunas palabras en ruso. La primera: "vodka". (Ya me veo…).
Día 2: Metro profundo y el Arte que te toca el alma.
- Mañana: ¡Metro! ¡A por él! ¡El metro de Moscú es un espectáculo! Las estaciones… ¡palacios subterráneos! (Con escaleras mecánicas interminables, ¡cuidado!). Me pierdo un par de veces (es inevitable), pero la experiencia es increíble. La gente… seria, pero eficiente.
- Gama de Arte: Galerías Tretyakov. ¡Impresionante! El arte ruso… ¡qué intensidad! Me quedo embobado mirando los iconos religiosos. La emoción me embarga, incluso sin entender todo. Un grupo de turistas japoneses se hacen selfies sin parar. ¡Qué contraste! (Me contengo a no juzgar).
- Tarde: Intento visitar el Kremlin. ¡Demasiado turístico! Colas enormes, multitudes… Me agobio. Decido dar marcha atrás y vuelvo a la zona de Taganskaya.
- Rambla: Un callejón pintoresco. Encuentro una cafetería con un nombre raro (parece un trabalenguas en ruso). Tomo un café y escribo en mi cuaderno. ¡Me siento un poco como un espía literario!
- Imperfecto al Final: Me pierdo por la noche. ¡Otra vez! El frío me cala los huesos. Encuentro un bar y me refugio en la calidez del lugar. La gente… me mira, pero me siento aceptado. Quizás el vodka tenga algo que ver…
Día 3: La Catedral, La comida y un nuevo amanecer.
- Mañana: Catedral of Christ the Savior. ¡Un espectáculo de oro y grandeza! La arquitectura, la luz… ¡todo te sobrecoge! La espiritualidad se siente en el aire.
- Comida: ¡Mercado! ¡A comer! Compro blinis (crepes rusos) con caviar (¡una locura!); ¡la comida es barata! A un tipo le cae la fruta. ¡Me rio a carcajadas!
- Tarde: Museo Histórico Estatal. ¡La historia rusa en un solo lugar! Demasiada información, confieso. Me aburro un poco. Quizás necesito un descanso.
- Rambling mode on: Me encuentro sentado en un banco, con un café y un cigarrillo (lo siento, lo sé, no es bueno). Miro a la gente pasar. Un niño juega con un globo rojo y se le escapa. ¡Qué pena! Me recuerda a… (Olvídalo).
- Noche: Ya no estoy seguro de qué hacer. ¡Demasiado! Y ya no me interesa. Me quedo en el hotel. Leo el libro de Tolstói. ¡Debería haber leído antes!
Día 4: La despedida (temporal) y el futuro.
- Mañana: Desayuno en el hotel. La comida… normal. Empiezo a echar de menos la comida de mi casa. ¡Qué tontería! (Me avergüenzo un poco).
- Última visita (rápida): Exploro un poco más la zona de Taganskaya. Encuentro una tienda de recuerdos y compro algunos imanes. ¡Típico turista!
- Tarde: Preparo las maletas. Empiezo a recoger y a recordar.
- El futuro es ahora: (¡Qué cursi!). Miro por última vez la habitación del hotel. ¡Me voy! El taxi me espera. ¡Hasta la próxima, Moscú! (Si vuelvo, juro que estudiaré ruso de verdad).
¡Y así fue mi viaje a Moscú! Un poco caótico, un poco frío, pero… inolvidable. ¡Ciao!
¡Genting Highlands: ¡La INCREÍBLE Piscina en el Cielo con Aire Acondicionado que te DEJARÁ SIN ALIENTO!Preguntas Frecuentes... ¡Y Mis Propias Ansiedades! Sobre la Paella
¡Ay, la paella! Empecemos por el principio, ¿verdad? Es como escalar el Everest, pero con arroz. Primero, ¡RESPIRA! No te agobies con las recetas de abuela con 27 ingredientes secretos. Empieza simple. Compra un buen arroz bomba (¡clave!), una paellera (¡necesaria!), y una receta básica. Yo, en mi primera paella... casi quemo la cocina. Literalmente. Pero aprendí. La clave es no tenerle miedo al fuego ni a meter la cuchara, ¡y a probar, probar, y probar! ¡Y a no llorar si el arroz se pega un poco al fondo! (Me ha pasado más de una vez).
¡EL FUEGO ES TU AMIGO Y TU ENEMIGO! Necesitas un fuego que sea consistente, que te dé calor, pero que no te queme la paella antes de que se cocine el arroz. Lo ideal es un quemador de paella a gas, de esos que parecen una estufa gigante con aros. Si no tienes, como yo al principio, puedes usar dos fuegos de la cocina (¡con paciencia!), o incluso carbón, pero ¡ojo! El carbón es más difícil de controlar, y te quedarás con olor a humo. En mi segundo intento, intenté carbón... ¡parecía que mi paella había estado en un incendio forestal! Aprendí a la mala... a controlar el fuego.
ARROZ BOMBA, ARROZ BOMBA, ARROZ BOMBA! ¿Ya lo dije? ¡ARROZ BOMBA! En serio, es IMPORTANTE. Es el que mejor absorbe el sabor, se cocina uniformemente y no se pasa. Olvídense del arroz largo, por favor. En cuanto a la cantidad, calcula unos 100 gramos por persona, más o menos. ¡Aunque siempre hago de más! ¡Por si acaso! Una vez, hice una paella para cuatro y comieron seis, porque mi vecina apareció con su novio… ¡y no quedó ni el aroma!
¡El socarrat! Ese es el nombre del arroz pegado al fondo, ¡el tesoro de la paella! Pero… a veces, se pega DEMASIADO. Aquí van unos trucos: Primero, usa la paellera adecuada (¡importante!), no uses una sartén normal. Segundo, no revuelvas el arroz demasiado una vez que lo hayas añadido al caldo. Tercero, controla el fuego. Cuarto, ¡aceite de oliva de buena calidad! Y quinto… a veces, no hay remedio. ¡A mí me ha pasado! Y la clave, creo, es no desesperarse. ¡Lo importante es el sabor! Una vez, preparé una paella, y creo que más de la mitad del arroz se quedó en el fondo, ¡pero el sabor era increíble! Porque… ¡y esto es un GRAN secreto!… ¡El caldo de verduras es clave! ¡Y el azafrán!
¡Ah, la pregunta del millón! ¡Hay tantas variedades! La paella valenciana original (¡la verdadera!) lleva pollo, conejo, judías verdes, garrofó (unas habas especiales), y, por supuesto, azafrán. PERO, puedes hacerla con mariscos, con verduras, con pollo y chorizo… ¡Lo que se te antoje! ¡Pero no te pases! Yo, en mi primera paella… ¡metí de todo! ¡Hasta chorizo! (Error, error, ¡error!). Empieza con una receta básica, y luego, ¡experimenta! ¡Pero sin volverte loco!
¡SÍ! El azafrán es... casi obligatorio. Es lo que le da a la paella ese color y sabor característicos. Sí, es caro, pero… un poquito rinde mucho. ¡No escatimes en el azafrán! Si no quieres gastar mucho, puedes usar un poco de colorante de paella (¡pero no es lo mismo!). El azafrán es… como el amor… un poco de magia. Una vez, mi suegra me dijo que no hacía falta, que usáramos colorante… ¡y la paella quedó… sosa! ¡Nunca más! ¡Azafrán siempre!
¡El caldo es la CLAVE! Puedes hacerlo casero (¡lo ideal!) o comprarlo hecho (¡si no tienes tiempo!). Pero, ¡cuidado con los caldos comprados! Muchos tienen mucha sal. Si lo haces casero, usa huesos de pollo, verduras (cebolla, zanahoria, puerro…) y deja que hierva a fuego lento durante mucho tiempo. ¡El caldo es como el alma de la paella! Si el caldo es bueno, la paella será buena. Una vez, usé un caldo comprado… ¡y parecía que estaba comiendo sopa de cartón! ¡Aprendí la lección!
¡La paciencia es una virtud, especialmente con la paella! El arroz debe estar tierno, pero no pasado. El caldo debe haberse absorbido casi por completo. Y, lo más importante... ¡DEBE TENER SOCARRAT! El arroz pegado en el fondo, crujiente, doradito... ¡un manjar! El tiempo varía según el fuego y la cantidad de arroz, pero calcula unos 18-20 minutos. Cuando el arroz está "en su punto", ¡lo sabrás! Cuando el aroma te invade, cuando ves los granos de arroz dorados y brillantes... ¡Es un momento de gloria! Y si no te sale a la primera... ¡no te preocupes! ¡La práctica hace al maestro! Yo, a veces, sigo sufriendo con el tiempo del arroz, pero la hago, ¡y es deliciosa! Y siempre aprendo algo nuevo.